(Abel A. Borda)
¿Qué estamos haciendo
por nuestra soberanía cognitiva?
No sé si sabés lo que significa,
ya sé que hay cosas que nadie
tiene por qué saber, así como
hay cosas que nadie te enseña.
Mirá, yo soy autodidacta
y te puedo asegurar que funciona.
Hoy más que nunca todo depende
de vos, y tu capital cognitivo.
¿Cómo defender tu soberanía
cognitiva si no sabés qué es,
o al menos qué significa?
Bueno, ahí es cuando te das cuenta
que estás solo. La ignorancia es una
forma de soledad, aunque la mayoría
lo ignora.
Así funcionan las paradojas;
Es difícil salir bien parado,
y más difícil salir solo: La soledad,
no siempre es soberana.
Es como nadar: saber da cierta
soberanía en el agua (la estancada
es siempre más segura) .
Pero para el que no necesita nada
del agua, nadar no significa nada.
Si no, hay que aprender:
Tirarse al agua y ver qué pasa,
hay sólo dos opciones: o flotás
o te hundís.
Si flotás, significa que aprendiste
lo primordial. Si te hundiste, ese
es el riesgo de aprender solo.
Pero no estás solo, hay millones
que están solos como vos, y hoy
estamos más conectados que nunca:
La soledad, no es más que un estado
de conciencia, una percepcón, una
actitud. Estás rodeado de algoritmos
que van en tu mismo sentido, saben
lo que buscás, y te lo acercan:
Saben todo de vos, y saben más
de lo que vos sabés. Son solidarios
con tu soledad paradojal, ontológica
y óntica y no están dispuestos
a abandonarte.
Podés confiar en ellos, y olvidarte
de la soberanía cognitiva.
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