(Senecio Loserman)
Hay distinto tipo de diferencias,
algunas más difíciles de aceptar.
Los que se reconocen diferentes
deben adaptarse a la incomprensión
y entenderla como algo temporal:
La evolución del hombre
y de las sociedades humanas,
tiende a superar las diferencias
y a celebrar la diversidad.
La misma naturaleza, es un ejemplo
de diversidades integradas, conviviendo
en armonía, con algunas excepciones
que son parte del proceso evolutivo.
Sabemos que todas las especies
son tan necesarias como nosotros,
y la que produce mayor impacto
sobre todas las demás, es la nuestra.
Hay que aceptarlo: Somos una especie
única, con capacidades diferentes, y
con necesidades propias que exceden
lo estrictamente natural.
Aceptamos que somos diferentes
y estamos en un proceso de diferenciación
continua e intensa. Tenemos diferencias
entre nosotros mismos, y las resolvemos
como podemos, casi siempre con violencia.
Nadie es capaz de producir tanta violencia,
es parte de nuestro capital genético, ese
capital biológico que ha dado lugar a un
capital cognitivo superior.
Guerras hubo siempre, afirman los expertos,
genocidios también, sólo que no existía esa
palabra. El lenguaje se adopta e incorpora
nuevos términos, acompañando nuestra
evolución.
Una parte del mundo acepta que el genocidio
es algo qu merece ser superado. Algunos
lo aceptan como uno d los costos inevitables
de la producción de evolución.
Todavía hay quienes no terminan de aceptarlo,
mientras una buena parte del mundo permanece
indiferente.
Si se mantienen las tendencias, algún día seremos
capaces de aceptar todo con la mayor indiferencia.
La evolución nos hará invulnerables.
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