(Dudamel Rambler)
Blas blasfema,
Nicasio no, pero no lo contradice.
María blasfemaría si estuviera
presente: No soporta el blasfemar
de Blas, no tanto por su contenido
como por su tono femenil.
Si bien blasfemia es femenino,
no es bien visto que una mujer
blasfeme como Blas.
Nicasio calla ¿otorga?
Otorgamos que callar es una forma
de aprobar, aunque también es una
muestra de respeto.
Si respetáramos el discurso del otro,
aún cuando sean blasfemias que no
compartimos, es posible que ello
redundara en una sensible reducción
de la hipótesis de conflicto que rige
nuestras emisiones discursivas,
mejorando los vínculos entre personas
así como la relación con la palabra.
Nicasio tiene derecho a callar
como lo hace, como Blas a blasfemar
en libertad.
De María no hay nada que decir:
No está bien hablar de los ausentes.
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