(Onésimo Evans)
La adaptación no produce
mejores sujetos, ni nos hace
mejores personas.
Pero desarrolla el sentimiento
de utilidad, uno de los más
útiles, ya que ayuda a combatir
la depresión, eleva la autoestima
y facilita la integración en cualquier
sentido, sea útil o dudoso.
El sentido es siempre subjetivo,
como la pasión que provee sentido
a tantas vidas que podrían parecer no
tenerlo, para el observador externo.
La pasión, alta o baja, es propia
de la condición de sujeto, como la fe:
una de sus expresiones más altas
y útiles.
Entre sujeto y predicado suele haber
una relación causa y efecto: Hay sujetos
que se apasionan predicando y tornan
pastores.
La proliferación de pastores es una señal
auspiciosa para el mundo de la fe, y útil
para el observador independiente:
Algunos aventuran que los pastores
tienen tanto o más futuro que los
rebaños.
La adaptación nos permite integrarnos
a cualquier rebaño, lo que a muchos
hace más felices, al conectar con el
sentimiento de utilidad y desarrollarlo:
La utilidad, siempre puede desarrollarse:
Todos podemos superarnos y ser un poco
más útiles.
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