(Germán Singerman)
La ciclogénesis me agarró
justo en medio de una crisis
ontológica, cuando actualizaba
los activos de mi capital emotivo.
Estas cosas pasan, ya me había
pasado. Sí, estaba previsto por
el Servicio Meteorológico pero
a mi me agarró mal parado.
Es que como nunca aciertan, ya
nadie cree mucho y, a la larga,
así es como dejamos de creer en
todo.
Mi consultor neurocognitivo
me tranquilizó un poco:
Estas cosas pasan, estamos atravesando
un ciclo con secuencias de inestabilidad
que pueden replicarse. Pero siempre que
llovió, paró.
Ahí lo puede elaborar y lo acepté
para internalizarlo, normalizarlo
y externalizar los efectos indeseables.
Las ciclogénesis pasan, como las crisis
y luego se repiten. Todo se supera cuando
logramos ponerlo en las palabras adecuadas.
Hay que sacarlo todo afuera.
Yo nunca me guardé nada: todo lo que
tengo podría serme perfectamente ajeno.
No hay comentarios:
Publicar un comentario