Translate

sábado, 26 de septiembre de 2026

Inflorescencias endógenas

 

 

(Amílcar Ámbanos)

 

La mente puede estar abierta

o cerrada, sin que afecte su función.

Son formas de uso.


La mente, se abre y se cierra

como una flor, aunque no lo es:

No florece, y sus frutos son dudosos.


Pero una mente abierta es más fecunda

y entre todo lo que entra, puede que

algo florezca.


Una mente abierta es más apta para

el desarrollo del intercambio de ideas

y el comercio del pensamiento.


La mente abierta es propicia a todo tipo

de cultivo, alguno pude florecer. Aunque

también se abre al riesgo de ser desflorada

con o sin consentimiento.


Una mente bien cultivada, permanece

abierta a todo y no descansa. Es expansiva

y puede contener mucho más de lo que

imaginamos.


No todos tenemos la misma capàcidad

de imaginación, pero la mente puede

abrirse, cerrarse y desarrollar esta capacidad.


La mente, se abre y se cierra

como una flor, o un esfínter.


Más que una flor, se asemeja a una flora

intestinal, donde conviven toda clase de bacilos

y bacterias, buenos y malos.

Hay que dejar decantar, y aprovechar lo útil.


Abierta o cerrada, la mente no florece,

aunque responde al sistema binario.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

 
Licencia Creative Commons
http//ahoraqueestasausente.blogspot.com se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.