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lunes, 12 de julio de 2021

Soberanía metabólica: autocultivo y economía circular

 (Ester Miño)

 

¿Cómo obtener un cultivo orgánico,
soberano y personalizado, a partir de
tus propios recursos naturales?

¿Cómo acceder a la oportunidad de
gestionar tu cuerpo y a la vez, tu
relación con el entorno ambiental,
y disponer de víveres nativos, con
altos valores nutricionales y espirituales
más todos los beneficios de la soberanía
metabólica?

Olvidate de las dietas estrafalarias,
restrictivas y acotadas, que prometen
maravillas y sólo buscan captar clientes
e incautar su libertad a los incautos.

Olvidate de la oferta y la demanda,
olvidate del intercambio productivo,
de la cadena de frío y del tránsito lento:

La lentitud es belleza.

Aprende a gestionar tus excrementos
y recrear esa vida que reposa en tus
deposiciones.

II
Sí, se puede  /

La Naturaleza es sabia, todos los organismos
aprovechan los desechos de otros  (o bien, sus
cadáveres, que también son desechos: todo
cuerpo vivo contiene un cadáver en espera)

La vida, en última instancia, y desde una
perspectiva filosófica profunda, no es sino
el éxito del reciclado de ese círculo virtuoso:  

Todo vuelve, bajo otra forma.

No cuestiones la forma de tus heces,
acéptalas como son: ellas te aceptan
y están llenas de vida, contienen millones
de bacterias, no todas saludables, por
cierto, pero con las técnicas adecuadas y la
tecnología disponible podemos apropiarnos
de lo bueno y extraer la utilidad residual
de aquellos organismos aptos para reproducir
la vida.

No necesitamos los desechos de otros (aunque
un poco de bosta de caballo mejoraría tu
compost). Disponemos de lo más evolucionado
en materia residual: El Excremento Humano
contiene más bacterias que ninguno y es el
producto de una naturaleza superior, como
es sabido.

No lo mires con desprecio
ni le profeses desapego:
tu excremento es parte de tu vida,
creció y se formó dentro tuyo,
como un hije, y supo acompañarte largas
horas en tu aventura de vivir.

No lo abandones a su suerte, no sólo
es una emisión vital: es función y producto
de la vida; acaso el más tangible y constatable.
Es tu verdadera obra, tal vez la más lograda
y propia: Contiene más historia que todo lo que
puedas emitir, como miembro del mundo sensible.

No es un desecho, es un residuo orgánico
altamente organizado que aún puede seguir
siéndote útil.  No lo desdeñes ni lo mires
con desconfianza: El mundo no sería el que es
sin nuestro aporte natural, abono de todas las
teorías, sistemas, filosofemas y aspiraciones.


III
Gracias al desarrollo de la ciencia y la evolución
tecnológica, a partir de la labor interdisciplinaria
entre la biología molecular, la neurociencia
cognitiva, la transgénesis epistemológica de
diseño, junto a la ingeniería financiera y la
arquitectura legal, hoy es posible transformar
un metabolismo sano en una fuente de recursos
renovables y sustentables a escalas replicables
y amigables con los eco sistemas, desde una
economía altamente circular.


IV
Nuestro batido integral, contiene probióticos,
enzimas inteligentes, bacilos bacteriófagos,
flavonoides de última generación, más todos
los minerales y vitaminas requeridos y la
información genética diseñada para reproducir
los elementos útiles  (toda esa comunidad
microorgánica que percibimos como indeseable:
las bacterias, nocivas, enemigas, no son algo
totalmente descartable. Tenemos mucho que
aprender de esos seres microscópicos:
El conocimiento puede transformar lo negativo
en positivo, y viceversa.  Ningún enemigo
es del todo malo, o del todo inútil)


V
Animate a emprender
y accedé a la soberanía metabólica:
Una decisión que puede cambiar tu vida,
el autocultivo es posible:
dale una oportunidad a tu excremento,
puede que él sea tu única oportunidad.


 

Chanchos y otras culpas

 

(José Luis Greco)

 

El chancho tiene una inteligencia
equivalente a la de un perro, acaso
un poco más, no es relevante.

No es suficiente para tener derechos,
ni culpas:  Nadie tiene la culpa.


Nadie tiene la culpa de haber nacido
chancho, bacteria o superhombre.

¿Tiene sentimientos un chancho?

Como tener, tiene; es un ser sintiente
y posee un sistema nervioso central,
casi como un emprendedor o un
productor porcino.

Por si no lo sabías, el chancho es capaz
de metabolizar diversos alimentos, en
condiciones naturales puede tener una
dieta bastante variada, casi como un
ministro de ganadería y agroindustria
o un emprendedor.

Si pudiera elegir, al deshojar la margarita
no incluiría a la soja transgénica al pensar
en el pienso.

Pero el chancho no piensa,
ni siquiera sabe que es un recurso natural
que sirve para que otros organismos
más evolucionados, y con sentimientos
más elaborados, puedan seguir desarrollando
su inteligencia superior, y haciendo buenos
negocios.

No, no hay forma de que sepa, es inútil
hablarle a un chancho como podemos
hacerlo con un perro, un gato…

Hablarle de utilidad es tirarle margaritas
a los chanchos.

No, la culpa no la tiene el chancho.
Nadie tiene la culpa de haber nacido
chancho, almeja o manatí.

No nos une la culpa ni el amor, hermanos.
Ni la empatía o las afinidades electivas:

Sólo nos unen nuestros enemigos,
en la lucha por la supervivencia
del más apto, el más astuto…


La inteligencia es ajena al sentimiento
de culpa:  el chancho y su inteligencia
nos son ajenos.


La inteligencia es ajena al sentimiento
de culpa:

Los inteligentes buscan soluciones,
los inútiles buscan culpables.
 

miércoles, 7 de julio de 2021

Poema y trabajo de campo

 

(Estanislao del Signo)

 

Abandoné mi Fal
sobre la alfalfa, después de
santiguarme ante la sangre
por las dudas:  hay que dudar
ante la sangre derramada
u obtenida por medios naturales

(Para saber, primero hay que dudar,
después verificar:  hay sangres de
diversa procedencia y consistencia,
y consistencias dudosas  -hay una
proporción normal de duda en sangre)

Busqué entre mis vínculos,
busqué mis lentes entre mis bártulos
para acceder a la verdad y extraer
información precisa. Verificar
posibles lazos de sangre entre la
presunta sangre encontrada, y la
reconocida oficialmente como
auténtica.

Era una mancha más,
podría ser de cualquier otro animal,
incluso de un chacal
o de un zorzal herido,
de un predador perdido o de un
pecador predado o bien, la huella
de un gato alfa
que combatió en la alfalfa…

Pensé en el alfalfar y en el falocentrismo
junto a mi Fal y mi fiel flete:
Cuervo, ahora en posición fecal. Siempre
dispuesto a defender la posición.

Pensé y repasé la situación.
Pensé en las opciones posibles.
Pensé:  Todo lo pensable, es también
posible, sin descartar tampoco
que fuera sólo sangre artificial
(a sabiendas de la tecnología disponible)

No hay que descartar nada,
me dije y lo agendé
en mi diario íntimo y portátil, que siempre
tengo a mano, entre otras cosas inútiles
cargadas en mi equipo aligerado.

Nunca hay que descartar nada:
Un verdadero desertor, debe ser precavido
y cauteloso; hay trampas por doquier, nadie
sabe en que rincón… 


El mundo está plagado de falsos desertores.

Encaramé la mira al horizonte,
miré a mi flete fiel que apuraba su alfalfa,
y lo animé a subordinarse con valor viril
mientras montábalo, en un movimiento
mínimo y esdrújulo:  

¡Vámonos, Cuervo, estoy aburrido!

Es la hora de partir, abandonemos:
Debo ir al monte a desmontar
antes que sea temprano.

Hay mucho por deshacer,
desmalezar, discontinuar, etcétera.

¡Vámonos, Cuervo, a fecundar
lo que sea!
 

martes, 6 de julio de 2021

La evolución del fuego

 

(Horacio Ruminal)

 

Alto  ¿Quién vive?

El centinela abrirá fuego
ante la falta de respuesta,
o ante una respuesta dudosa.

Ante la duda:  abrirá fuego.

El fuego purifica, transforma,
degrada y alimenta
la resolución de tensiones
indeseadas.  Salda y resuelve
toda duda: se abre y se cierra.

¿Quién vive?
¿Hay algo vivo en lo alto
de la voz?

La respuesta demandada
debe ser clara y precisa.

II
El fuego es creación divina,
se eleva sobre los cuerpos
y las voces que reciben su calor
y tributan cantos a la combustión
de dios.

Amor y combustión, se atráen
y necesitan:  inescindibles
expresiones de la emanación divina
que conjugan, juntos, la íntima
emisión :  servida y combustible.

El fuego evoluciona,
de la chispa fugaz a la incipiente
llama, que crece, si se sabe alimentar
y expande su calor, ardiendo,
haciendo arder, purificando.


III
El fuego es pura evolución.
Conocerlo, marcó un antes y un
después en la discreta Historia
de los hombres:  

Por él, a su calor, se pudo dar el
salto evolutivo, incorporando la carne
de otros animales como alimento
humano, para abandonar la animalidad
y declararnos omnívoros.

La evolución no puede detenerse,
pero sí apurarse  (como la combustión)

Hoy, hacer fuego es un juego de niños:
Es natural que ellos se sientan atraídos
por el fuego  ¿Quién no jugó con fuego?
¿Quién no guarda el recuerdo de
alguna aventura fugaz cerca de un fuego?

IV
El fuego es pasión, la pasión
no conoce obstáculos ni límites.

La evolución no puede detenerse.
El presente se consume, más el fuego
nos protege:  al calor del fuego,
evolucionamos y producimos
nuevos combustibles, cada vez más
amigables y sustentables.

La producción de conocimiento
no puede detenerse. Sabemos casi todo
del fuego:  sabemos producirlo y
reproducirlo,  sabemos que hay fuego
amigo y enemigo, y que el mundo todo
está hecho de cenizas  (Valéry dixit)

Sabemos que el fuego
es uno de los elementos primordiales
y va a sobrevivirnos.

La evolución no puede detenerse,
el centinela abrirá fuego.

lunes, 5 de julio de 2021

Evanescencia programada

 

(Amílcar Ámbanos)

 

Evanesce, que no es poco.
La desaprensión activa
frecuencias y conatos neuronales,
las dimensiones fluyen
hacia el centro del compuesto.

La moral es un tumor
como el semema.

No hay pecado original, Emma,
sólo hay réplicas y métodos
para replicar.  Para ser original,
habría que dejar de reproducir:
Sería un pecado...

No es fácil ser real y mantenerse oriundo
entre seres seriales y cerriles
que se realizan entre sí
por pura reproducción, reproduciendo
mandatos, medidas y funciones:

El pecado es útil,
antes que original.

La libertad es peligrosa,
como la falta de piel,
o peor: la piel sensible
(todo lo que toco me interpela)

Saberse envase descartable,
cociente residual o involuntario
volumen provisorio, puede producir
efectos secundarios, pero no altera
el ser del  éter, la condición efímera,
ni
la fluctuación de los mercados de
fluídos vitales.

Los fluídos mortales
están siempre disponibles:
un recurso renovable.

Sabemos que hay vidas descartables.
Aceptamos: Los indignos no pueden
indignarse. No hay mucho tiempo, y
hay quehaceres que no pueden esperar.

Ríos de baba, bocas de expendio
y bocas de tormenta:  hay vocaciones
disponibles para todes.

Cremamos el sueño de los justos
y ajusticiamos todo lo que no
se justifica, con el debido consenso
del conjunto de las fuerzas vivas.

Confiamos en la movilidad social,
en la libertad de los movimientos
peristálticos y en la fluctuación de
flatulencias emotivas que emiten
los mercados.

Creemos en los verbos:
cremar, mercar,

nuestra búsqueda se orienta
hacia un modelo de desarrollo
fluído, dinámico, y un mercado
más cremoso y nutritivo.

domingo, 4 de julio de 2021

Sábanas listas para otro año sabático

 

(Ester Miño)

 

La sábana sabática
una gema
en el desierto unánime
y omnímodo
nativo donde voces
y voceros recabando
encuentran su destino último.

Gimiente gema
que se inflama hacia el centro
del noúmeno:

La evocación de sílabas
y sábanas autóctonas
sobre un manto de neblina
semántica, puede producir
efectos personales irrecuperables.

La evolución pasó
dejó secuelas, sarabandas
y cadáveres.

Yo soy aquel que ayer no mascullaba:

Si nada nos une
nada nos separa

Si la sábana es corta
usar un separador y abrir
una nueva pestaña:

O bien, desensillar hasta que aclare.


Hay lazos de sangre, plazos
que se vencen, ventanas sin cerrar:
Hay compuertas y comandos
Hay comadres, conectores y
terminales nerviosas fuera
de servicio.

Los promesantes procesan sus promesas
en el juego y en la mesa, la deserción
aumenta pero se mantiene estable
el costo en víctimas.

Hay lazos de sangre, conexiones
que nos unen al fluído del sentido,
hay enlaces, bautismos y servicios
especiales y específicos
para especies bien diferenciadas.

Hay lazos de baba, de probada eficacia:
son buenos conductores,
nos conectan al deseo del otrO,
y su babosidad inapropiable.
 

jueves, 1 de julio de 2021

El pez

 

(Onésimo Evans)

 

Hay peces grandes y pequeños,
lánguidos, gozosos, resbalosos
y risueños.

Peces que se especializan en nadar
aguas profundas, peces que nunca
o casi nunca se detienen, viven
huyendo de la luz.

Los hay que sólo nadan en sentido
vertical, sin alicientes. No tienen tiempo
para tener un horizonte.

La dieta de los frutos del mar
es variada:  pueden elegir, discriminar,
ser selectivos al nadar y contemplar
la oferta.  Algunos disponen mecanismos
y estrategias muy sofisticadas para engañar
a su presa y no ser reconocidos.
La selección natural se trazó en el agua.

El agua, para el pez gordo o el humilde,
no es un fluído vital, ni siquiera un fluído,
es apenas el mundo, el único que conocen.

A diferencia de nosotros, se comen entre sí,
pero desconocen la diferencia entre víctima
y victimario.

Mientras nosotros disponemos de la tierra,
el agua, el aire y todos los recursos naturales,
ellos vacilan en su líquido amniótico, como
hace millones de años. No se notifican de la
evolución alcanzada por el mundo sensible,
y nadan como si nada.  Permanecen indiferentes
a los cambios operados en el planeta, al
calentamiento global, a los movimientos
históricos, a las leyes que rigen el movimiento
de los cuerpos, a la globalización, a los
formadores de opinión y al terraplanismo
globalizado.

Ajenos a la búsqueda del sentido
de la verdad profunda, viven sumergidos
en un presente continuo, nadan como si nada
hasta disolverse en el líquido soluble, sin
pena ni gloria.

Viven sin ciencia ni pseudociencia,
viven sin conciencia, haciendo hábito
de la prescindencia.

Probablemente no sepan que van a morir,
y que la vida pende de un hilo, una línea
perpendicular al horizonte,

¿El pez por la boca muere?

No, la metáfora no habla de peces
ni pescados, sino de otro pecado:
Hablar de más.

Ellos no corren ese riesgo: ni siquiera
conocen la diferencia entre
el sustantivo pez y el participio pasado
por el agua de los pescadores.

Un pez gordo, no tiene problemas de peso:
el pez no pesa, ni pesifica, ni especifica

El pez no pesa ni mide: sus emisiones y
emociones son completamente degradables,
a diferencia del sujeto que pesca.

El pez no peca ni pesca con mosca,
sólo mata por necesidad,
a diferencia del sujeto que pesca.

El pez sólo nada, como si nada, y
sabe permanecer ajeno, en su líquida
ignorancia, sin dioses, participios
ni metáforas.

(La metáfora es creación humana,
como los dioses y el anzuelo)

 
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