Translate

viernes, 21 de noviembre de 2025

El mono en la gastronomía

 

 

(Wilmar Bordenave)

 

Un mono natural

no tiene por qué hervir

para saber finito.


Conocemos los distintos sabores

de la carne genérica, según el tipo

de cocción: hervida, horneada, al

espiedo o a las brasas.


También dependiendo del grado

de cocción, la misma carne adquiere

sabores y consistencias diferentes.


Después, decide el paladar. Sabemos

que no son infinitos los sabores, pero

cuantos más conozcamos, mayores

posibilidades electivas para dar

con el sabor deseado.


El mono no lo sabe, ni conoce la noción

de infinito ni el punto justo de cocción:


Por eso no come carne, aunque puede

aprender a cocinar y a disparar un arma

de fuego. Pero no pasa de eso.


No sabe que la carne es rica como recurso

para producir conocimiento. Tampoco es

muy exigente con la comida: Con que le

demos una banana es feliz.


¿Seríamos más felices si fuéramos monos?

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

 
Licencia Creative Commons
http//ahoraqueestasausente.blogspot.com se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.