(Isnaldo Montalbán)
Si te arrastraras como Dios
manda, tendrías un lugar
entre los justos.
A pesar de tus pecados, si
lograras arrastrarte correctamente
como dios manda, Él te acogería
en su reino.
Pecar es humano, en condiciones
naturales nadie está libre. Él lo sabe,
lo contempla, se muestra compasivo
y nos perdona, una y otra vez.
No significa que seamos libres
de pecar indefinidamente, hay límites.
Una cosa es el libre albedrío y otra
el exceso.
Él nos creó, nos hizo pecadores,
libres no. Pero nos dio su palabra,
que ahora es nuestra, para hacernos
conocedores del Bien y el Mal.
Hay puntos oscuros, y a veces nos cuesta
discernir, pero gracias a Dios disponemos
del sistema binario que todo lo resuelve,
incluso aquello que ninguno de nosotros
podría resolver por sí mismo.
Arrastrarse es bueno: Quienes sepan
arrastrarse como Dios manda, tendrán
su justa recompensa.
Es lo más justo que podemos aspirar.
Arrastrarse no es difícil, ya mucho antes
de gozar las ventajas de estos cuerpos
humanos nos arrastrábamos como buenos
gusanos.
El Reino Divino está surcado de rastros
que dejaron quienes nos precedieron,
se arrastraron y gozaron.
Arrastrarse hacia Dios, es el único camino
para acceder a su buena voluntad, y que
nos reconozca como justos pecadores
y buenos contribuyentes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario