(Estanislao Del Signo)
Podría haber sido un buen estudiante,
me gustaba estudiar, contaba con esa
vocación en estado latente.
Sólo que no encontré nada que me
interesara como para concentrarme
en esa sola dirección.
Probaba y ensayaba, hasta que acababa
abandonando por falta de estimulos.
No es que no supiera lo que quería,
voluntad no me faltaba.
En clase, cuando el profesor o profesora
dictaban su materia, yo estaba bastante
concentrado estudiando nuevos diseños
de pistas para las carreras de vectores.
Luego, había otros compañeros con los
que compartir la actividad, interesados
en el estudio de los vectores y la sana
competencia.
Yo me había capacitado y desarrollado
un alto rendimiento en esa disciplina:
Era improbable que me superaran.
Los vectores tienen múltiples aplicaciones,
todavía no se conocía su carácter subversivo.
Eran otros tiempos, tampoco había tantas
vocaciones como ahora, para elegir.
Después evolucioné en estudiante crónico,
de tránsito lento para avanzar.
Pero la vocación nunca la perdí, creo que
podría haber sido un buen estudiante, sin
llegar a brillante.
Sólo que no encontré nada que me
interesara tanto como para concentrarme
en una única dirección.
A la vocación hay que alimentarla, de lo
contrario no de desarrolla, con justa razón.
Aunque no obstante, se tenga de estudiante
para toda la vida el corazón
No hay comentarios:
Publicar un comentario