(Alí Carnazzo)
Conocemos ciclos y secuencias,
desinencias, secesiones sucediéndose,
séquitos hundidos bajo aguas
náufragas y bajas.
¿Cuántos caracteres o dígitos
necesita un poema consistente
para emerger airoso de la materia
informe y llegar a destino?
Los saldos y los elfos languidecen
en las mesas de saldos que hemos
dejado de frecuentar, tiempo atrás.
¿Qué había atrás de ese tiempo
perdido en el camino?
¿Qué había atrás del agua
hundida bajo su propio peso?
Los ciclos seccionan la vida
en segmentos degradables,
facilitando su metabolismo:
Siempre hay alguien que metaboliza
lo que queda de otros.
Los ciclos no necesitan , siquiera
completarse para hundirse con éxito,
unos sobre otros, bajo esas aguas
antiguas, oscuras y servidas, cansadas
de naufragar y reciclarse.
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