Translate

martes, 14 de abril de 2026

La evolución en números

 

 

(Aurelio Herlein)

 

Gracias a la evolución

conquistamos el fuego, la conciencia

y el pensamiento abstracto, tan útil

para la producción de conocimiento

como para otros fines.


Aunque sabemos que sólo una parte

del conocimiento producido es útil.


Desde una lógica evolutiva, nos

reconocemos bípedos con un pasado

cuadrúpedo: Fue un paso necesario,

no seríamos lo que somos sin haber

sido cuadrúpedos.


Con la misma lógica, no es difícil

concebir que el cuadrúpedo no siempre

lo fue, sino que es también producto de

la evolución.


Lo que significa que para ser cuadrúpedos

antes hubimos sido octópodos, condición

que nos emparenta al pulpo y al arácnido.


Aunque el pulpo es un cefaĺópodo,  y es

bastante más inteligente que cualquier

insecto conocido, aunque no se nos parece.


En nosotros, la evolución priorizó

el crecimiento de la cabeza, lo que nos hizo

superiores y nos obligó a nacer antes de

tiempo.


El ciempiés es un ancestro muy lejano

como para identificarnos,  no nos despierta

la misma empatía que una araña doméstica,

pero nos deja una enseñanza:


Si bien la forma en que nos desplazamos

en el mundo, expresa un sesgo evolutivo,

la superioridad no guarda relación con el

número de miembros afectados a la tracción:


La cantidad no cuenta, el tamaño no importa,

lo determinante es lo que podamos hacer con

ellos, gracias a  nuestras capacidades naturales 

o adquiridas.


La mayor parte de todo lo que somos

y hacemos, es adquirida: Nuestro poder

adquisitivo nos ubica en la cima

de la escala evolutiva.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

 
Licencia Creative Commons
http//ahoraqueestasausente.blogspot.com se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.