(Pascual Rambler)
Nunca miro para atrás,
confieso que no:
Eso no conduce a nada, no se
puede cambiar el pasado,
como dice el dicho:
Lo pasado, pisado. Hay que hacer
borrón y cuenta nueva y mirar
para adelante.
Ahora estoy escribiendo un poema
nuevo. No es muy distinto de los
que vengo haciendo hace años, pero
es nuevo, y eso cambia todo.
La novedad es siempre una promesa
de superación:
Nadie insistiría en repetir lo que ya
hizo si no aspirara a otra cosa.
El ejercicio metódico de la continuidad
brinda confianza al practicante:
Cuando uno sabe lo que hace, no mira
para atrás, ni necesita.
Puede escribir el mismo poema
un sinnúmero de veces; la cantidad
no cuenta si mantiene la calidad,
algo que sólo asegura la repetición,
que es hija de la fe.
Es posible que ésta no sea la mejor
versión, pero no tiene por qué ser
la última:
Cada poema que se emite
es una nueva oportunidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario