(Aparicio Custom)
El hombre es un animal de costumbre.
Se acostumbra al trabajo, a la muerte,
a la guerra, a la falta de trabajo.
El hombre es un animal de costumbre,
se acostumbra a obedecer,
a que le mientan y lo humillen,
al castigo, al sacrificio, a la traición.
Se acostumbra a la injusticia, al oprobio
y a las culpas que le asignan, en nombre
de valores superiores y mandatos que
le son ajenos.
Se acostumbra a que todo le sea ajeno,
y como animal de costumbre, acepta
lo que s le inculca y se acostumbra
a repetirlo. Se mantiene ajeno a ciertas
decisiones que lo involucran y afectan.
Vuelve a creer en falsas promesas
y acepta su condena con abnegación.
Siempre hubo otros que decidieron
por nosotros y siempre funcionó:
Estamos acostumbrados. La patria está
por encima de todos, y cada uno debe
aportar desde su lugar.
El hombre es un animal de costumbre,
acepta su destino, sabe apechugar y
cambiar sus costumbres si hace falta.
Todo puede ser traicionado, ya ha pasado
y está acostumbrado.
Hay tradiciones que respetar y repetir
para que se mantengan vivas a través
de las generaciones.
Víctimas y victimarios celebran
las mismas tradiciones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario