(Prudencio Húsares)
Sincerarse no es más difícil
que acicalarse, despeinarse,
o despiojarse.
Es una cuestión de actitud,
hay que estar disponible
a sacarlo todo afuera, y dejar
los sentimientos de lado:
En lo posible, del lado de afuera.
Un baño de transparencia sincera
cada tanto, nos hace lucir
más amables y atractivos.
A mi no me atrae demasiado
la sinceridad, no sé si es una virtud,
para ser sincero.
Si todo el mundo se mostrara
como en realidad es, podría resultar
insoportable para todos y complicar
la convivencia.
Todas nuestras relaciones se verían
afectadas, perderíamos la confianza
en el otro. Es difícil tener amigos
transparentes, y más aún conservarlos.
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