(Amílcar Ámbanos)
No conozco el éxito,
ni creo que lo vaya a conocer.
Dicen que el éxito es esquivo.
En realidad, nunca lo busqué;
por el contrario, supe serle
esquivo.
Siempre sospeché, tanto de esa
palabra como de quienes la usan.
Siempre sospeché del éxito
tanto como de quienes lo buscan.
Allá ellos, cada uno sabe lo que busca,
o no. Yo no lo necesito, como tantas
cosas que me son ajenas.
Mi naturaleza rechaza el brillo efímero
del exitoso, nunca me sentí un elegido
ni aspiré a ganar ninguna elección
donde hay otros que compiten.
Hay que estar preparado para asumir
el éxito, y sus costos. Tal vez yo no
lo esté, ni lo haya estado: Hay que
saber reconocer los propios límites.
El éxito es esquivo, dicen.
No lo sé, no lo conozco,
siempre lo esquivé.
En eso creo haber sido exitoso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario