(Cósimo Stancatto)
Los motivadores van y vienen
según el régimen de motivaciones
que se necesitan para mantener
el movimiento vivo y la demanda
del mercado motivacional.
El motivador autónomo conoce
su trabajo y sabe ser funcional
a la naturaleza del mercado.
El mercado es dinámico:
Las motivaciones van y vienen
como el sentido y sus razones.
Las motivaciones van y vienen
como las oraciones con o sin
sentido.
Una buena frase motivadora
en el momento oportuno, puede
cambiarte la actitud y mejorar
tu relación con el mundo.
Una frase motivadora como ésta
disipa la desazón que te mueve
a la inacción y te predispone a
hacer cualquier cosa:
Hay motivos para hacerlo.
Ante la ausencia pronunciada de
un estímulo natural de los tantos
que la realidad ofrece, no está mal
recurrir a un motivador profesional:
Ellos saben lo que hacen, y saben
cómo hacerte hacer lo que tendrías
que hacer y no sabés.
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