(Tomás Lovano)
Esta noche me desmido,
como un árbol fuera de control
que gana altura sin fundamento,
más allá de lo opinable.
¿Qué voluntad lo habita
al elevarse? ¿Lo impulsa
la competencia?
Tal vez no tenga techo
ni sepa cuántos pájaros anidan
en sus ramas.
Para ser justo, habría que irse
por las ramas y alcanzar los brotes
apicales que prosperan en lo alto
como un canto sin motivo.
¿Cuánta vida nocturna nos es
velada, mientras dormimos el sueño
de los justos?
¿Hay alguna medida justa?
Por lo que se ve, todavía no,
pero tal vez esté próxima a brotar.
Esta noche me desmido.
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