(Ángel Salvapiedra)
Tengo
una sensación recurrente
¿Me
parece a mi o estamos repitiendo
cualquier
cosa?
-Sí,
hay una tendencia muy marcada
a
la reproducción automática, cada
vez
más se replica sin discernir.
-Es
como repetir sin haber digerido.
-Bueno,
cuando uno repite algo que
comió,
es que no termina de digerirlo.
-Sin
embargo, hay quienes repiten
con
mucha seguridad.
-No
hay que confiar en los que buscan
transmitir
seguridad: El que se siente
seguro
no necesita demostrar nada.
-¿Está
seguro?
-Sí,
lo leí hace bastante. En ese momento
dudé,
yo era un joven inseguro, pero con
el
tiempo cobré seguridad y lo acepté.
-Ahora
puede repetirlo…
-Sí,
pero tengo conciencia, no soy de repetir
por
repetir: Sé qué es lo que merece repetirse
y
sé que la repetición es una función necesaria
y
constitutiva de la conciencia.
-Es
bueno saberlo, con las funciones naturales
no
se puede hacer nada, hay que aceptar.
-Es
que aceptar y repetir es casi lo mismo.
-Y
así funcionan las tendencias: Sin darnos
cuenta
terminamos repitiendo cualquier cosa…
-No,
no terminamos, la repetición es una función
sin
fin, como la vida: es un fin en sí misma.
-Pero
la vida tiene un fin, eso es lo único seguro,
aunque
pueda no tener sentido.
-El
sentido se produce, no existe en la Naturaleza.
-No
existía hasta que llegamos nosotros.
-Sí,
es otra creación humana, que surgió de la
necesidad.
-Como
todo…
-No
sé, nosotros desarrollamos una cantidad de
necesidades
propias que no compartimos con otros
seres
vivos, y no nos alcanzan las que tenemos.
-Necesitábamos
diferenciarnos, marcar un camino
propio
y producir sentidos que puedan repetirse.
-Sabemos
que la repetición otorga seguridad:
A
medida que repetimos un movimiento, un ritmo,
una
palabra, frase o enunciado, ganamos seguridad.
-¿Es
necesario ganarla?
-Hay
distintas formas de obtenerla, lo único necesario
es
la repetición, el hábito: Todas nuestras funciones
biológicas
tributan a la repetición.
-¿Es
ése el verdadero sentido de la vida?
-Hasta
donde sé, no se sabe. Pero es un fin en sí mismo:
Hay
muchas vidas cuyo único sentido parece ser la
reproducción.
-Un
sentido que puede repetirse, amén de un mandato
biológico…
-Y
un fin en sí mismo, como cualquier poema.