Translate

sábado, 31 de enero de 2026

¿Son necesarios los signos de debilidad?

 

(Lucanor Armas)

 

 

Estaba en condiciones de arrepentirme

pero me arrepentí: Fue un momento de

debilidad que me tomó desprevenido.


Ya me había pasado. Gracias a contar

con esa experiencia, pude controlarlo y

lo superé.


Ahora no me arrepiento de nada,

ya aprendí. Somos libres de repetir

errores y controlar las debilidades.


El desarrollo de nuestros propios

mecanismos de control, nos fortalece

y nos torna más seguros, expandiendo

la capacidad de aceptación y liberando

las fuerzas productivas.


Arrepentirse es un signo de debilidad

y no produce nada. Dentro de los signos

de debilidad, es uno de los más débiles.


De los débiles no hay nada que aprender,

no sabemos si se arrepienten de serlo:

Hay cosas que no podemos controlar.


Sólo los fuertes son libres: Pueden

repetir errores y controlar debilidades

sin contradicción.

 

viernes, 30 de enero de 2026

¿Querés ganar más?

 

 

(Gualterio Whiteman)

 

Sólo podemos ganar

cuando la mente es más fuerte

que nuestras emociones.


Con las emociones

no se gana nada:


Si no podés bloquearlas o

eliminarlas, aprendé a controlarlas:


Sí, se puede, y funciona.

Es cuestión de voluntad y método

con la práctica adecuada:


Quienes completaron nuestros cursos

de autocontrol asistido por Inteligencia

Artificial, no paran de ganar.


Controlá en forma integral todo

tu capital emotivo, no dejes pasar

esta oportunidad.


Vos también podés ser un ganador.

Pensalo fríamente:


No todos pueden ganar, pero

con las emociones no se gana nada.


Lo importante es competir,

y competimos para ganar:

una emoción sin competencia.

 

miércoles, 28 de enero de 2026

Funciones esenciales

 

(Ángel Salvapiedra)

 

Tengo una sensación recurrente

¿Me parece a mi o estamos repitiendo

cualquier cosa?


-Sí, hay una tendencia muy marcada

a la reproducción automática, cada

vez más se replica sin discernir.


-Es como repetir sin haber digerido.


-Bueno, cuando uno repite algo que

comió, es que no termina de digerirlo.


-Sin embargo, hay quienes repiten

con mucha seguridad.


-No hay que confiar en los que buscan

transmitir seguridad: El que se siente

seguro no necesita demostrar nada.


-¿Está seguro?


-Sí, lo leí hace bastante. En ese momento

dudé, yo era un joven inseguro, pero con

el tiempo cobré seguridad y lo acepté.


-Ahora puede repetirlo…


-Sí, pero tengo conciencia, no soy de repetir

por repetir: Sé qué es lo que merece repetirse

y sé que la repetición es una función necesaria

y constitutiva de la conciencia.


-Es bueno saberlo, con las funciones naturales

no se puede hacer nada, hay que aceptar.


-Es que aceptar y repetir es casi lo mismo.


-Y así funcionan las tendencias: Sin darnos

cuenta terminamos repitiendo cualquier cosa…


-No, no terminamos, la repetición es una función

sin fin, como la vida: es un fin en sí misma.


-Pero la vida tiene un fin, eso es lo único seguro,

aunque pueda no tener sentido.


-El sentido se produce, no existe en la Naturaleza.


-No existía hasta que llegamos nosotros.


-Sí, es otra creación humana, que surgió de la

necesidad.


-Como todo…


-No sé, nosotros desarrollamos una cantidad de

necesidades propias que no compartimos con otros

seres vivos, y no nos alcanzan las que tenemos.


-Necesitábamos diferenciarnos, marcar un camino

propio y producir sentidos que puedan repetirse.


-Sabemos que la repetición otorga seguridad:

A medida que repetimos un movimiento, un ritmo,

una palabra, frase o enunciado, ganamos seguridad.


-¿Es necesario ganarla?


-Hay distintas formas de obtenerla, lo único necesario

es la repetición, el hábito: Todas nuestras funciones

biológicas tributan a la repetición.


-¿Es ése el verdadero sentido de la vida?


-Hasta donde sé, no se sabe. Pero es un fin en sí mismo:

Hay muchas vidas cuyo único sentido parece ser la

reproducción.


-Un sentido que puede repetirse, amén de un mandato

biológico…


-Y un fin en sí mismo, como cualquier poema. 


lunes, 26 de enero de 2026

Es hora de perdonarnos

 

 

(Emelio Casenave)

 

¿Por qué no perdonar?


Perdoname ¿Qué cosa hay

que un simple humano no

pueda perdonar?


No pretendo equiparar a Dios

que lo perdona todo, pero en

rigor, no deberíamos ser tan

rigurosos al juzgar a nuestros

semejantes.


Frases como ni olvido ni perdón,

enojan a nuestro creador:


¿Qué cordero sensato puede erigirse

por encima de su Pastor, que todo lo

perdona?


¿Acaso no fumos hechos a imagen

semejanza?


Estas actitudes son una falta de respeto

a su autoridad, eso lo enoja más que todo

y hace que, a pesar de su magnanimidad

infinita, le pueda resultar imperdonable.


Perdonar es divino: Hace mucho que nos

advirtió ¿Para qué desafiarlo?


Cada falta que perdonas, cada perdón que

emites te suma créditos a la hora del Juicio

Final.


Si quieres aspirar al Perdón definitivo,

debes mostrarte humilde ante la Autoridad

Suprema, y perdonarlo todo, como si fueras

Dios.


A Él y sólo a Él, no tenemos nada que

perdonarle y necesitamos su perdón,

como deudores y pecadores que somos

y seremos (Así lo dispuso Él, fuente de

toda razón y justicia)


Ahora bien, si crees que hay algo que no

puedes perdonar, mejor olvídalo

y olvida estas palabras y perdónalas.


 

domingo, 25 de enero de 2026

Cables y pelambres

 

 

(Ángel  Salvapiedra)

 

Alambicables selvas.

Abanicables cables

 

cascabelean como células

guachas que rebotan

en el cielo y abanican

el futuro de nuestros líquidos.


Partimos de una base:

Estrechos son los bajeles,

no te retuerzas en vano,

ni alambiques tu discurso

profano buscando un cable

a tierra.


Hay un número suficiente

de cables abanicables

y otros tantos soterrados.


Es hora de bajar los decibeles

y conservar nuestros andariveles.

 

Proteínas naturales

 

 

(Serafín Cuesta)

 

Las primeras proteínas

no eran animales ni vegetales.


No se reconocían en ninguno

de los reinos inexistentes.


Era difícil diferenciar

la materia orgánica de otras.


La química, el azar, ¿Dios?

hicieron el resto, a partir de la

la emisión de una pequeña célula,

un organismo: una bacteria.


Era una bomba de tiempo,

todo el futuro estaba concentrado

en ella, con su humide protoplasma

y un nucleo insignificante.


El metabolismo comenzaba

su carrera.


La bacteria se alimentó, descansó

y vio que era bueno:


Tenía todo por delante, todo por

hacer. Sólo que estaba sola, y no

podía compartir esa experiencia

única e inédita.


Entonces vaciló como un bacilo:

Eso no era vida, aunque funcionaba,

y no tenía muchas opciones. Sólo

cabía dividirse y ver qué pasaba.


Lo probó y vio que era bueno,

funcionaba.


Esa división original, hizo que todo

explotara. El resto, era cuestión de

tiempo.


La reproducción vertiginosa

hizo proliferar todo tipo de especies,

que se dividían todo el tiempo

multiplicando la diversidad.


Fueron tiempos de crisis, donde reinaba

la confusión; todo crecía y se reproducía

sin control.


Un verdadero caos, pródigo en oportunidades

que florecían sin que nadie las aprovechara:


No se había desarrollado el sentido

de pertenencia, y parecía que todo

era de todos.


Así, se comían unos a otros, sin ninguna

culpa, como si fuera natural.


Por fortuna, no tuvimos que participar

de esa época abyecta, ese caos donde

todo era violencia sin justificar.


Lo único rescatable y útil fue

el conocimiento de la división

que hizo posible la división sexual

y el desarrollo:


Gracias a la división nos organizamos

altamente, adoptando la división 

del trabajo, la división de poderes y

la división en clases sociales, con


todos los beneficios que eso significa.

 

Las bacterias siguen reproduciéndose

por división, como al principio, 

sin vanagloriarse de lo conseguido,

cual si no hubiera cambiado nada. 

 

 

 

sábado, 24 de enero de 2026

Visiones ojivales

 

 

(Eleuterio York)

 

El ojo virgen de la ojiva

apuntaba a los ijares de las crías

y a los ojales mustios

de los grandes criadores.


Una ojiva inteligente

no da puntada si hilo

y puede con mil valientes.


El valor de una ojiva

no se mide por sus gestos

de grandeza, ni el número

de gibas.


Tampoco por su poder

destructivo, ni su capacidad

ociosa:


El valor no se mide,

sólo se acumula como la energía

sexual que brota de las manos

del orfebre o el poeta ocasional:


Esa energía, bien tramitada

y sublimada convierte a cualquiera

en un poeta ocasional.


No se pierde nada al intentarlo,

sólo un poco de tiempo y energía

excedente.


Pero el ojo de la ojiva no descansa

en otros ojos: apunta a los ijares

y sabe que no tiene nada que perder.


Sus comisuras ni se mueven

y tiesa, su órbita brilla amenazante.


De poco serviría deponer las armas

y bajar las bnnderas:


El predio se perdió, la posición

también, per aún nos quedan

algunos perdigones.

 

viernes, 23 de enero de 2026

Se puede aseverar

 

 

(Enzo Brando)

 

Aseverar es fácil,

puedo aseverar.

Este verano va a ser

más severo, aseveran

los que saben:


Son pocos,

la mayoría no sabemos

y confiamos en lo que ellos

aseveran.


Aseverar es fácil,

no hace falta saber:

alcanza con saber aseverar.


Como yo, que no sé nada,

puedo aseverar. Así funciona

el mundo de las comunicaciones:


Estamos más comunicados

que nunca, nos interconectamos

e interactuamos: Estoy conectado

todo el día y no me alcanza, puedo

aseverar.


Podemos incorporar y reproducir

todo tipo de aseveraciones, algunas

pueden resultar verdaderas, no hay

tiempo para verificar.


Per confiamos en los verificadores

independientes, que saben más que

nosotros y manejan buena información:


Ellos están a nuestro servicio

y al servicio de la verdad.


En verdad, son pocos los que saben,

se puede aseverar, y tiene su lógica:

El conocimiento tiene un costo, no es

para cualquiera y mucho menos para

todos.


Si todos fuéramos conocedores como

ellos, no habría verificadores y no sólo

se perdería esa fuente de trabajo, sino

que todo el mundo andaría aseverando

cualquier cosa y reinaría la confusión:


Nadie sabría a ciencia cierta a quien

creer, ni confiaríamos en ningún

pronóstico económico o metereolǵico:


Este verano va a ser más severo,

aseveran. Pero no hay nada que no

podamos superar.

 

jueves, 22 de enero de 2026

Temblor y desarrollo

 

 

(Encarnación Segura)

 

¡Basta de bastardear a Dios,

bastardos y blasfemos!


El sabe lo que hace, cómo hacerlo

y es suficientemente poderoso para

destruirlos, tantas veces como sea

necesario.


Contradecirlo es inútil, su Voluntad

siempre se cumple: Siempre fue así,

y así será mientras Él lo disponga.


Sólo desea vernos reproducir, 

producir y reproducir sus palabras 

sin alterar nada:


Prefiere las repeticiones puras:

Todo lo que somos lo debemos

a la reproducción, a partir de su

Creación original.


Oponerse a sus mandamientos y

mandatos, es vano y no es gratuito:


Dios castiga sin palo y sin rebenque:


Hay cosas peores y Él conoce formas

de castigo mucho más desarrolladas

y efectivas, gracias a su conocimiento

infinito y absoluto, en desarrollo eterno.

 

miércoles, 21 de enero de 2026

Sospechas verdaderas

 

 

(Remigio Remington) 

 

Nunca dudé de mi sospecha.

Todas ellas responden

a motivos fundados.


Si no fuera así, las hubiera

descartado sin vacilar:


No soy afecto a sospechar en vano

y no deseo alimentar sospechas

que no pueden sostenerse en el

tiempo.


Ahí no hay lugar para la duda:

El tiempo acaba convalidando

la veracidad de la sospecha.


De lo contrario, ésta se diluye

y aquella se disipa.


Sólo el tiempo permanece,

esa variable en expansión continua

y sucesiva, llena de promesas

sospechosas.

 

martes, 20 de enero de 2026

Nuevos recursos retóricos que marcan tendencia

 

 

(Elpidio Lamela) 

 

Creo que me indispuse.


-A ver…


¿Qué quiere ver?


-No, nada. A ver es una fórmula

retórica que se usa para desarrollar

un pensamiento o aclarar una idea.

Es muy común su uso en los medios,

en las entrevistas. Ante una pregunta,

el entrevistado dice a ver, mientras se

toma un tiempo para pensar lo que va

a decir. Es un recurso útil, todos los

comunicadores lo adoptaron con éxito.

Además, después de pronunciar esas

palabras, se produce una pausa natural

que no sólo le permite ordenar lo que

va a emitir, sino que le confiere un aire

de superioridad: Ese interlocutor/a está

haciendo un esfuerzo para traducir su

pensamiento, algo elevado, a un lenguaje

accesible para el otro y para nosotros.


-Sí, sé que se está usando mucho, pero,

a ver ¿Qué tiene que ver con lo que dije?


-Bueno, me hizo pensar. Usted no es una

persona gestante, Gómez, que yo sepa…


-Vea, yo no sé qué es lo que usted sabe

y no me interesa. Nadie sabe todo del

otro y no tiene por qué saberlo. Es más,

yo creo que nadie sabe nada de nadie.


-No sé, Gómez, puede ser. Yo lo tenía

como un par, un semejante, un hombre

no gestante.


-Eso es cosa suya, yo no sé si alguna vez

estuve dispuesto a algo semejante. Ahora

perdonemé, pero creo que me indispuse.

 

lunes, 19 de enero de 2026

Propiedades del fuego

 

(Horacio Ruminal)

 

Las balas pasan zumbando,

van y vienen,

en un sentido y otro.


No difieren mucho

en sus propiedades, 

al pasar de un sentido a otro.


Los sentidos están de paso,

como los participios y las balas.


Todo proyectil tiene un destino,

el sentido se ajusta a su destino.


Para el observador independiente

no hay fuego amigo, ni enemigo:


El fuego es fuego, acá, en la China

y en cualquier idioma y todos sus

sentidos.


El poder de fuego, es útil para

disuadir al enemigo y negociar

mejor.


Pero es sólo una expresión del

intercambio humano, rico

y diverso como pocos.


Antes de conocer el fuego,

el intercambio ya circulaba entre

los hombres, aunque con armas

más subdesarrolladas.


El fuego elemental, fue un recurso

primordial para el desarrollo de la

capacidad de negociación, junto

con el poder de fuego y el sentido

de pertenencia.


El desarrollo alcanzado, nos permite

distinguir entre fuego amigo y enemigo.

 

El ritmo del amor

 

 

(Elpidio Lamela)

 

No está mal, sólo que el ritmo

parece un poco sobreactuado

para ser un poema de amor

y se vuelve previsible.


Me dijo mi asesor letrado, un

escritor reconocido que conoce

todos los secretos del oficio:


El ritmo es necesario, es el sostén

del discurso poético, pero no tiene

que notarse tanto como para ocupar

el primer plano.


¿Entoneces, habría que rehacerlo?


No del todo, basta con trabajarle

un poco el ritmo, para que no se

vea forzado y fluya con naturalidad.


¿Como el amor?


No

¿Cuántas formas de amor conocemos?

¿Cuáles son las más naturales?


-No se puede hablar de amor…


-No, no podemos hacerlo: Como mucho

podemos hacer el amor, como tantas cosas

que hacemos sin saber.


-Es mejor hablar del ritmo…


-Sí, no hay tantos poemas que hablen

del ritmo. Sólo los buenos poetas

pueden hablar de lo que no conocen.




 

domingo, 18 de enero de 2026

Poema para colorear

 

 

(Antístenes Oquendo)

 

Pinta tu aldea,

una parte, al menos

una punta, un punto

si no es mucho.


Al mundo no le importa

cómo pintas, mucho menos

lo que pintes.


No pinta bien, el mundo,

con tantas manos superpuestas

de pintura vencida.


Habría que remover todo,

rasquetear y sellar 

y volver a pintar.


No es tarea humana,

no alcanzarían las manos.


Pinta tu aldea sin ambición,

al menos una parte, una porción.


Pinta tu casa, tu sala de estar,

o de no estar, no importa.


Si te preguntan qué estás pintando

no respondas: Sólo pinta.


Pinta tu parte, una punta,

un punto ya es bastante:


En el universo, este planeta no es

siquiera un punto y tu aldea no

existe. No lo hará, aunque te esmeres

en pintarla puntillosamente.


Pinta tu punto como si fuera un mundo

Ha de haber muchos mundos 

que existieron y ya no: 

Nadie sabe cuántos son.

 

Pinta ese punto con pasión,

hasta que lo percibas único

y diferente a todos. 


 

sábado, 17 de enero de 2026

La esperanza profanada

 

 

(Cipriano W. Cifuentes)

 

La esperanza profanada

no será negociada.


No existe la intención,

según la información disponible,


ni está en la agenda de quienes

controlan nuestras esperanzas

y administran el destino común.


¿Existe un destino común?


La pregunta no es válida:

atravesamos una transición

complicada y sólo cabe pensar

en el bien común.


Los intereses sectoriales, las visiones

sesgadas y sus propuestas sectarias,

quedan fuera de toda negociación.


La esperanza profanada no será

negociada, salvo que aparezca 

una oferta irresistible o indeclinable. 



viernes, 16 de enero de 2026

La decisión correcta

 

 

(Elpidio Lamela)

 

La decisión nociva

puede importar un costo

emotivo difícil de amortizar.


El amor, aún en su manifestación

más intensa como emoción, no

debería precipitar en la pérdida

de control de nuestras decisiones.


Se pierde y se gana en el amor,

como en cualquier negocio:


En el comercio de los cuerpos,

hay que aprender a perder y a

negociar con decisión.


Las faltas recibidas y cometidas,

no deben alterar la propia

capacidad de decisión:


Cuando dependemos de decisiones

ajenas, sólo podemos negociar a

pérdida.


Se trata de no perder más tiempo:

Toda decisión incorrecta,

es también nociva.


Recuerda: Quien controla su capital

emotivo, lo controla casi todo. No hay

mucho más que eso, el resto es materia

negociable.


 

jueves, 15 de enero de 2026

El cuerpo

 

(Olegario Saldívar)

 

El cuerpo del poema

lucía sano, joven y bastante

lozano, como todo cuerpo

joven más o menos sano.


Pero más allá del cuerpo,

era un poema opinable

de la cabeza a los pies.


El cuerpo, su título,

ya encendía las alarmas

y sembraba dudas:


Todos los títulos son opinables,

algunos son arbitrarios y otros

ni siquiera están a la altura

de lo que debiera ser un título.


Pero ésto es peor: No está bien

hablar de los cuerpos en particular

o en general.


Todo cuerpo es político, y el poema

debe permanecer ajeno: Política y

religión son cosas que dividen,


y la función poética no es sumar

a la división, que se desarrolla por sí

misma en cualquier orden y sujeto.


El poema no debe reconocer ideología,

ni contenerla en forma explícita o

implícita. Ninguna ideología le hace

bien al poema, aunque sea la correcta.


Si el emisor no puede evitar que su

condición ideológica se vea reflejada

en el poema, falta a su compromiso

poético y puede terminar en el panfleto,

que también tiene su cuerpo.


Pero eso no es materia poética:

De los cuerpos es mejor no hablar

y dejar que cada uno incorpore

lo que desee en libertad.


El poema debe mantenerse ajeno

a los movimientos políticos, metabólicos

y peristálticos.


En lo posible, hay que abstraerse de todo

lo opinable: Para eso están los formadores

de opinión que todos solventamos.


Los receptores y conectores neuronales

del cuerpo del lector, lo agradecerán

 

miércoles, 14 de enero de 2026

Cantos de profanación y esperanza

 

 

(Alí Carnazzo)

 

Yo soy aquel que ayer no maldecía,

incapaz de aborrecer y abominar,

no mascullaba con desidia por

lo bajo, ni descendía al suburbio

de lo abyecto y turbio.


No propinaba improperios

inopinados e infundados,

evitando la reproducción de

términos irreproducibles, como

la comisión del exceso verbal.

 

Yo soy aquel que nada profanaba,

como alondra de luz o ruiseñor

idóneo, nefelibata feliz

con su destino itinerante, etéreo,

etcétera. 


Yo soy aquel que iba y venía,

respetando las señales a su paso

y apacible y dulce les cantaba.


Yo soy aquel que en los buenos tiempos

o en los malos, sabía diferenciar el bien

y el mal a primera vista, sin margen

de error.


No vacilaba, sin necesidad:

Iba y venía, a mi jardín de invierno,

esta alma inquieta, pura y sincera

como ninguna.


Iba y venía en ambos sentidos,

circulando con precaución

entre los vivos y los muertos

con una gratitud inédita y gozosa.


¿Estaba bien? ¿Estuve mal?


No sé, así era yo, ese que fui,

aquel que sin contradicción

se complacía con todo, sin odios

ni rencores.


Pero me cansé, hasta acá llegamos.

Ya no soy más aquel muchacho

obscuro, no daba para más,

no me gusta que me tomen

por boludo.


 

martes, 13 de enero de 2026

Poema para celebrar el año

 

 

(Manuel Santos Lupanares)

 

Otro año que comienza,

y otro que pasó:


Es para celebrar.


¿Qué celebramos, el comienzo

o el fin? ¿Son tan distintos?


En principio sí: Éste se abre

pleno de expectativas y deseos,

como los precedentes.


No, hay otro motivo:

Celebramos que estamos vivos,

sobrevivir no es poca cosa, en

estos tiempos.


Aunque sempre lo estuvimos,

desde que tenemos conciencia.


Fuera de eso, no se espera que nadie

cambie mucho con el cambio de año,

lo celebre o no, más allá de algún cambio

en la velocidad de envejecimiento.


El hombre seguirá produciendo violencia,

cometiendo genocidios, masacres, guerras

justas e injustas y desarrollando nuevas

formas de injusticia.


Es para celebrar, sobrevivir no es poca cosa.

Un buen día puede empèzar un año nuevo

como éste, y tal vez no estemos entre los

que puedan celebrarlo, ni nos enteremos.


Entre los organismos vivos, casi nadie se da

por enterado. Ni los gusanos y toda la fauna

subterránea, ni los que vuelan alto o bajo, ni

los que proliferan en el agua.


Las plantas siempre vivieron el presente,

y entre los que se desplazan a ras del suelo,

la mayoría es indiferente, por lo que se ve,

salvo nosotros y nuestra mascotas, que

padecen nuestra pirotecnia.


Siempre detesté estas fechas

que todo el mundo festeja

como si hubiera un motivo, algo que

nos une en un lugar del almanaque.


Dicen que es tiempo de balances.

Me es ajeno: Entre mis vocaciones

conocidas y no desarrolladas, no

se cuenta la vocación contable.


Como no soy afecto a la celebración

ni a los saludos de fin de año, tampoco

escribo poemas alusivos: Hay quienes

lo hacen mucho mejor de lo que yo

podría.


Pero hice una excepción: Tal vez ésta

sea la última oportunidad de hacerlo,

y no se pierde nada.


Sólo que demoré un poco y perdió

vigencia, la fecha ya pasó.


Pero puede servir para cualquier otro

año, esa es la ventaja de estos poemas.

 

El discurso del esclavo y el esclavo

 

 

(Aparicio Custom)

 

Somos esclavos de nuestras palabras,

dijo un esclavo a otro.


-Sí, hay que acabar con la esclavitud

de una vez por todas.


-Decirlo es fácil, pero no podemos

hacer nada, sólo somos esclavos.


-Un esclavo no puede esperar nada

de los otros. Sólo dependemos de

nosotros, hay que cobrar conciencia.


-La conciencia son palabras, y ellas

tienen amo, como nosotros. Los

que lo intentaron, sólo consiguieron

cambiar de amo.


-No podemos confiar en la palabra

cambio, ni en los que se amparan en

ella; es una palabra sospechosa, fue

capturada por el enemigo, como otras.

Ya nos pasó, ya lo hicieron,

y así estamos, unidos y dominados.


-Hay una propensión a la repetición.

Somos esclavos de nuestras palabras.


-¿Por qué repite?


-Estoy pensando en voz alta.


-Muchos terminaron mal por alzar la

voz, o por pensar más de lo necesario,

pienseló.


-Somos esclavos de esa función, la

repetición: Basta observar la historia.


-La historia está escrita con palabras.


-Sí, fueron hechas para eso, para repetirlas

en distintas secuencias y hacer

que la historia se repita.


-¿Adónde quiere llegar?


-El mundo hace tiempo que tiene amos,

ellos se apropiaron de la palabra, para

facilitar su dominación.


-¿Un recurso lícito?


-Para ellos nada es ilícito: Todo y todos

somos recursos, lo dicen sin sonrojarse.

Y nosotros los votamos…


-Votó lo mejor, no se sonroje, Molotov.



***

 

Nota: La frase palíndroma de la última línea 

es de Juan Filloy. 

 

 
Licencia Creative Commons
http//ahoraqueestasausente.blogspot.com se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.