(Armando Labarrera)
No se sacaron ventajas:
Cada uno respetando su estilo
y su historia, pero profesando
un respeto mutuo y recíproco.
El trámite fue parejo, trabado:
Se notó que ambos técnicos
habían trabajado todos los detalles.
Un partido táctico, muy estudiado,
donde cualquier error podía haber
sido determinante.
Son esos partidos que al público
neutral pueden resultarle aburridos,
como espectáculo; sin emociones:
Casi una falta de respeto, para el
que paga su entrada. En fin, hay
muchas cosas que uno paga, y no
son lo que esperaba.
¿Se respetaron demasiado?
Es posible, los dos sabían que su
rival merecía respeto y había que
evitar cualquier descuido.
Los partidos tácticos son así:
No se puede respetar muchas cosas
a la vez.
Más allá de eso, podemos afirmar
que el resultado es el que mejor le
queda a lo que pasó:
El cero terminó siendo justo
para todos.
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