(Senecio Loserman)
La duda no tiene ningún valor
reconocido, tampoco utilidad.
Aunque sirve para poner en
cuestión todos los otros valores.
No hay utilidad sin un fin.
No es necesario que un fin
se comparta. Cada uno toma
lo que le resulta útil al suyo.
Este discurso carece de pretensión
poética; no tiene un fin determinado.
Pero tampoco tiene pretensiones útiles,
¿Se puede prescindir?
Pareciera que no, ni de pretensiones
ni de tensiones -la vida es tensión,
conflicto a resolver para entablar otras
necesidades: la necesidad es tensión-
El fin puede justificar los medios
o no: la justicia puede no llegar
por este medio, incluso por ninguno.
No es un fin, la justicia.
Por lo que sabemos, el que persigue
la justicia suele ser perseguido, y
conocer un fin no pretendido ni
deseado.
Por el contrario, si se invierten los
términos, los medios podrían justificar
los fines, o el fin:
Senecio escribe un poema descartable.
Lo sabe, ya lo ha hecho otras veces y
funciona: Sabe que lo que hace no tiene
ningún valor y ni siquiera califica como
poema.
Sin embargo lo hace, a sabiendas
y siente algún placer al hacerlo:
Ahora lo hizo otra vez y está satisfecho;
siente que está justificado con creces
y es probable que lo siga haciendo.
¿Será Justicia?
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