(Onésimo Evans)
El arte de la sublimación
tiene un futuro incalculable
e impredecible:
Casi como el nuestro, se puede
especular.
Todas las grandes obras que hoy
disfrutamos y ostentamos con orgullo
(ninguna otra especie hizo algo parecido)
son fruto de mentes prodigiosas, almas
que han sabido sublimar toda esa energía
que transportan nuestros genes superiores,
desviándola de su cauce natural: la violencia.
El arte, la capacidad de sublimar, puede
transformarlo todo, tornando aquella energía
negativa en positiva y alumbrando objetos
novedosos (que no existirían en forma natural)
elevándonos a una categoría superior, sobre
todos los mortales y cambiando el mundo.
II
Toda nuestra Historia, podría afirmarse, es
tributaria de esta aventura: La verdadera
aventura del hombre.
Podemos especular que nuestra historia
es la Historia de la Sublimación:
Sin ella, no habría arte ni cultura,
y aún estaríamos disputando nuestro
territorio con los animales.
El Arte tiene su propio lenguaje,
que no es para todos. ¿Pero acaso
hay algo que lo sea?
La función sublimatoria, está vinculada
al lenguaje, pero es posible que sea anterior
e incluso, que haya sido lo que impulsó su
conquista.
III
Es probable que nuestra condición superior
hubiera comenzado a manifestarse antes:
cuando logramos derrotar a los animales de
gran porte e imponer nuestra autoridad ante
los grandes saurios, esas criaturas tremendas…
-Perdón, pero los dinosaurios se extinguieron
bastante antes de que aparecieran los primeros
Homo Sapiens, y sus ancestros antropoides,
tengo entendido…
-Puede ser, pero es un detalle irrelevante: La
Historia la escriben los que ganan, y si hay
algo fuera de discusión, es el éxito. Lo demás
es pura especulación ideológica, una forma de
sublimar.
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