(Cósimo Stancatto)
No quería superarme,
nunca lo quise, confesaba
el poeta confesional:
No era mi voluntad, nunca había
sido superado y me sentía bien:
No había nada en mi que mereciera
ser superado a mi criterio.
No conocía esa necesidad, pero a
veces los condicionamientos externos,
el contexto, el entorno, se imponen al
propio deseo, haciendo que la voluntad
se vea superada.
Cuando me supe superado ya era tarde:
Había perdido la voluntad, la motivación,
había abandonado la escritura y otros
hábitos sumiéndome en una profunda
crisis de identidad que aún no supero.
Sin voluntad, es muy difícil superar
estas cosas sin ayuda externa.
Yo no quería superarme,
nunca lo quise, es cierto.
Pero cuánto no quise…
Hay cosas que no tienen retorno.
No tengo mucho más que confesar
ni deseo hacerlo: Creo que mi carrera
como poeta confesional está acabada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario