(Eleuterio York)
Espumosos vértices de luz
conatos como conos
oblongos y nativos
esplenden emergentes
en la altura.
No dejan de ascender
condescendiendo
con aspiraciones ancestrales
que replican, elevándose
a la par hacia lo alto.
Hacia los nichos áulicos
del Amo que es Amor
y luz vertida que todo
lo transforma, preñando
la materia obscura para que
sea el canto luminoso
de hombres y bestias
que estercolan los espacios,
los hospicios, sus prepucios
e intersticios.
No hay comentarios:
Publicar un comentario